Secreto olvidado

Caía ya la tarde en el centro de la ciudad, se avecinaba una tormenta; y en medio de una plaza él la cito. Había llegado media hora antes y en su cabeza le daba vueltas una y otra, y otra vez al mismo asunto. Ya no había vuelta atrás tenía que decírselo de una buena vez por todas, sobretodo porque ella le hizo prometer que cuando el ya no sintiera nada se lo diría sin importar las circunstancias.
Ella llego puntual, su rostro reflejaba una felicidad como ninguna, lo saludo de beso y se sintió extrañada por la vista gacha que tenía el.
Entonces se armo de valor, tomo aire, la miro directo a los ojos y sin andar con rodeos le dijo: -"no te amo mas"
Para ella escucharlo había sido un acontecimiento muy sorprendente que le había hecho un hueco grande en el medio del pecho, de un momento a otro sintió que el aire le faltaba y se mordió los labios para no llorar.
El tiernamente acaricio su mejilla, nunca la había visto así y solo pudo decirle: -"no te pongas mal"
Ella no puedo resistir mas, se tapo la cara y empezó a llorar. Odiaba llorar en frente de otra persona, siempre que tuvo la necesidad de hacerlo, lloraba a escondidas donde nadie la escuchara y mucho menos pudiese verla.

Se sentía dolida: ¿Cómo pudo él, decirle tan frías y secas palabras?, que ya no la
amaba, que ya todo estaba terminado, pero ¿Cómo? Si lo que había nacido entre ellos era algo muy hermoso, él le había jurado amor eterno y mira con lo que le salió, ella temía lo que ya era una realidad, ahora solo lloraba en silencio como una pequeña llovizna que cae en plana primavera. Esas lágrimas eran muy dolorosas.
Ella no podía, no quería creer en todo lo que estaba pasando, algo dentro de ella se hizo pedacitos, y le dolía, le dolía como nunca. Nunca en su vida había probado ese sentir asi como nunca se había enamorado.
El fue su maestro le enseño lo que era amar con toda la intensidad de su ser y ahora como ultima lección le enseño lo que era el dolor.
Al verla asi tan frágil, el le acerco un pañuelo pero ella lo rechazo, dio media vuelta y le susurro un doloroso: ¡adios!
Lo que menos quería ella era su lastima. Si no tenia su amor entonces ya no quería nada de el.
La tristeza se plasmo en su rostro por primera vez, el nunca creyo que decirle eso le fuera a afectar tanto; parecía una chica fuerte que no sufria por nada ni por nadie y ahora por culpa de el estaba sufriendo.
Ella se alejo corriendo no le importo a cuanta persona le paso por encima, lo único que quería era alejarse de todo y de todos, tratando de escapar de esa realidad, ella quería desaparecer del mundo un rato.

La lluvia se dejo caer con todas sus fuerzas, las gotas de agua ayudaban a camuflar sus lagrimas.
Hace una semana ella había una noticia que la hizo llorar de alegría y quería compartirla con el, pero ahora lo único que pensaba que sus ilusiones y sueños, los planes para el futuro, todo lo que pensó se había desvanecido en cuanto el le dijo que no la amaba.
La vida y el sueño de formar una familia se vino abajo.
Por muchas horas se olvido de una cosa, que dentro de algunos meses llegaría al mundo una persona a quien ella amaría y que la amaría seguramente también.
Cuando se detuvo a observar el cielo gris se acordó, toco su vientre y con una sonrisa llena de nostalgia se dijo asi misma y al viento también: - "no importa que ya no este con nosotros, no estaras solo ni yo estare sola, tu me tendras a mi y yo a ti. Se que si el se hubiese enterado antes te habría amado tanto como yo, pero ya no será asi, el ya no quiere nada que tenga que ver con nosotros. Te esperare con ansias y discúlpame por haberte olvidado. El nunca lo sabra, ahora nos iremos a otra parte, a otra ciudad muy lejos de aquí. No te preocupes yo cuidare de ti y veraz que seremos muy felices los dos. No tardes tanto en venir conmigo porque te necesito demasiado"














